La manía: La ansiedad en la historia
En la filosofía y medicina de la Antigüedad, se desarrolló la teoría de los cuatro humores, según la cual el cuerpo humano estaba compuesto por cuatro líquidos fundamentales: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. La salud dependía del equilibrio entre ellos, y un desequilibrio causaba enfermedades. Dentro de esta visión, la manía era considerada una enfermedad provocada por dicho desequilibrio.
Esta teoría fue dominante en la medicina europea hasta mediados del siglo XIX. Incluso en 1801, Philippe Pinel, en su Tratado de la alienación mental o la manía, definía la manía como una "perturbación de todas las facultades", es decir, la locura propiamente dicha. En ese entonces, la manía se consideraba un "delirio general", englobando estados agudos, de gran excitación, a veces con fiebre o confusión, que hoy podrían clasificarse como cuadros psicóticos o maníacos agudos.
